Preparar un currículum es uno de los aspectos más importantes cuando vamos a buscar trabajo. Este forma parte de nuestra carta de presentación, con él las empresas pueden saber en un momento cuál es nuestro recorrido profesional, pero también formativo. Además, un currículum es estupendo para indicar cuáles son las aptitudes y cuáles encajan mejor en un puesto de trabajo o en otro —que es lo que vamos a ver en este artículo—. Y no solo eso, el currículum dice mucho más de nosotros. Por ejemplo, si somos una persona que cuida los detalles, cómo le gusta comunicar, a qué aspectos presta más atención… A continuación, analizamos cómo poner aptitudes en un currículum y a qué detalles debes prestar atención. ¡Sigue leyendo para más información!

¿Qué son las aptitudes para CV?

Las aptitudes para CV, habilidades de CV o actitudes —como también se las denomina— forman parte de las competencias que habilitan a una persona para trabajar en una determinada empresa o para ejercer un rol en concreto. Se trata de un valor añadido a nuestro perfil laboral, además, estas son muy útiles para diferenciarnos entre una persona y otra. Las aptitudes para CV pueden ser de dos tipos, las soft skills (habilidades blandas) y las hard skills (habilidades duras). Lo vemos:

  • Hard skills: Se trata de habilidades de CV centradas en la parte técnica. Es decir, en toda parte de conocimiento susceptible de aprenderse y desarrollarse en experiencias de trabajo previas, o incluso en cursos formativos. Ejemplo de estas aptitudes pueden ser la utilización de un programa informático, o el desempeño de una labor específica.
  • Soft skills: Consisten en habilidades que aprende cada persona y se relacionan directamente con los aspectos humanos de cada quien. Es decir, son una de las características que más nos definen como personas y nos distinguen del resto, como por ejemplo la creatividad, la proactividad o la constancia. Este tipo de actitudes pueden figurar en los currículums, aunque los mismos puedan ser adquiridos tanto dentro como fuera de un trabajo.

¿Cómo redactar las aptitudes en un currículum?

A la hora de responder a cómo poner aptitudes en un currículum o cómo escribir aptitudes en un currículum hay que tener en cuenta las que podemos poner y por qué. Es importante valorar que no todas las aptitudes son útiles en un determinado puesto o candidatura, igual que tampoco lo es indicar unos puestos de trabajo concreto para aplicar en otros. Por tanto, lo primero que debes considerar es adaptar tu currículum al puesto de trabajo. Y, como decíamos, esto implica la elección de las experiencias profesionales anteriores, así como de la formación, pero también las aptitudes. En lo referente a estas últimas es importante que consideres las actitudes que puedo poner un currículum vitae y la que no. Lo más aconsejable es que intercambies entre las hard skills y las soft skills.

Las habilidades no técnicas son de gran importancia para el empleador debido a que conforman la base esencial de cada candidato. En cierta medida nos dicen cómo es, más allá de lo que sepan hacer a nivel profesional. Las mismas se pueden aplicar para cualquier tipo de trabajo. Las habilidades personales del currículum centradas en la parte técnica, por otro lado, deben ser más específicas, puesto que debemos centrarnos en el puesto de trabajo. Ten en cuenta que, si posees muchas habilidades, de un tipo o de otro, deberás mencionar únicamente las que sean más relevantes para el sector de la actividad. De esta forma, conseguirás llamar más la atención y dar la sensación de que eres la persona específica para el puesto en concreto —una imagen que suele resultar muy decisiva para la persona que emplea—.

Actitudes que poner en un currículum

Aclarado cómo redactar las aptitudes de un currículum ya solo nos queda responder a cuáles son las actitudes más valoradas (de un tipo y de otro) y por qué deberíamos ponerlas. Lo vemos con más detalle en este apartado.

Aptitudes para CV hard skills

Estas son las actitudes que puedo poner en un currículum más recomendadas:

  • Idiomas: Sí o sí debes indicar los idiomas, aunque el puesto de trabajo no tenga nada que ver con ellos. Hoy en día, son las actitudes mejor valoradas y siempre pueden resultar útiles.
  • Uso de programas informáticos: En este caso, lo más aconsejable es que hables de programas informáticos concretos y relacionados con el puesto de trabajo. Evita indicar los programas más básicos, ya que esto puede generar un efecto contrario —por ejemplo, el de poner cualquier cosa para rellenar—.
  • Competencias digitales: En este caso, se incluyen todas las competencias que tienen que ver con las nuevas tecnologías y que también pueden ser útiles para el trabajo, además de las aplicaciones informáticas. Por ejemplo, utilización y configuración de dispositivos Android e iOS…

Aptitudes para CV soft skills

En este caso, las actitudes que poner en un currículum son más variadas. Vemos algunas de las más recomendables:

  • Creatividad: La creatividad es una de las habilidades personales para currículum mejor valoradas. Una persona creativa es una persona con ideas, capaz de hacer propuestas y de encontrar soluciones. Se trata de una persona curiosa e intuitiva, aspectos que son muy bien considerados en una empresa.
  • Trabajo en equipo: Es mucho más común encontrar empresas en las cuales se trabaja en equipo que puestos en los cuales se lleva a cabo la labor de manera aislado/a del resto de la gente. El trabajo en equipo es siempre sinónimo de rendimiento y productividad.
  • Adaptación: En determinados puestos de trabajo, la adaptación es un punto fundamental. Esto es así debido a la versatilidad del puesto y a la necesidad de ir cambiando, así mismo, es una de las aptitudes más difíciles de lograr, pero más destacadas cuando resulta necesaria.
  • Asertividad: Es la habilidad que permite a las personas expresarse de manera clara y precisa, sin hostilidad ni agresividad y controlando sus emociones.
  • Resolución de problemas: Por supuesto, una persona resolutiva siempre será un plus para la empresa. Esto es así debido a que sabe cómo actuar en situación de estrés y presión, y siempre encuentra la forma de continuar trabajando, aunque la situación sea más compleja de lo habitual.
  • Comunicación: La comunicación evita problemas, descontentos y malestar. La comunicación en una empresa es esencial para saber exactamente qué ocurre, para estar al día de las novedades y para que el trabajo salga adecuadamente y sin errores.