Tanto si eres de los que prefiere estudiar en casa como de los que sin su ratito de biblioteca no son capaces de aprovechar el tiempo, sabrás que estudiar de noche tiene sus pros y sus contras.

Es el momento más tranquilo del día y concentrarte te podrá ser más fácil al no haber tanto jaleo, pero tendrás que cambiar el ciclo del sueño para no estar de madrugada con un sueño que te impida incluso leer los apuntes.

Estudiar de noche puede ser una gran idea, pero para que te cunda más el tiempo y la sesión de estudio sea realmente productiva te pueden venir bien estos consejos que te damos a continuación.

Estudiar de noche: ¿cómo sacar todo el partido a las horas de estudio?

No te mentimos si te decimos que estudiar por la noche es una alternativa estupenda si lo que quieres es buscar el momento del día más tranquilo para prepararte los esquemas y empezar a estudiar en serio. Pero para que las noches de estudio sean productivas vas a tener que tener en cuenta el factor cansancio.

Y es que cuando decimos que vamos a estudiar de noche damos por sentado que vamos a estar la noche entera hincando codos, cuando en realidad el agotamiento puede aparecer en cualquier momento. Eso quiere decir que lo mejor es que aproveches al máximo los momentos en los que te sientas descansado, ya que nunca vas a saber cuándo el cuerpo va a decirte basta.

¿Hay algo que puedas hacer para no dormir y estudiar más rato? Claro que sí, pero hay que tener cuidado para no caer en rutinas insanas. Tomarte un buen café al caer la noche te puede ayudar a mantenerte despierto, pero no te pases con la cafeína porque puede ser contraproducente si empiezas a ponerte excesivamente nervioso o entras en un estado de ansiedad. Eso no puede ocurrir en época de estudio.

Tienes que hacer que el uso del tiempo sea eficiente, y para eso nada mejor que esquematizar los apuntes. Estudiar con esquemas te ahorrará mucho tiempo y hará que tus sesiones de aprendizaje sean realmente fructíferas.

¿Es bueno estudiar después de cenar?

Uno de los principales interrogantes entre quienes deciden coger los apuntes a horas intempestivas es a qué hora empezar a estudiar. Para evitar caer rendidos en los brazos de Morfeo algunos se ponen nada más acabar de cenar, pero nuestro consejo es que te des tiempo: la sobremesa tras la cena es, posiblemente, el peor momento para exigirle al cuerpo un esfuerzo extra.

Es mejor que te lo tomes con filosofía y asumas que tu cuerpo necesita sus tiempos. Dejar que la digestión pase y empezar a estudiar sobre la medianoche es mucho mejor que terminar de cenar y empezar a estudiar.

Aunque después tu cuerpo se agote antes, es mejor escalar en intensidad y duración poco a poco que no forzar el cuerpo a una experiencia traumática, por lo que nuestro consejo es que cambies poco a poco el ciclo del sueño para hacer que tus sesiones de estudio sean más provechosas.

Al contrario de lo que dicen algunos, sí es bueno estudiar por la noche, siempre y cuando dediques suficientes horas a dormir por el día, cuides tu alimentación, dediques horas de descanso y ocio para evadirte y mantengas una rutina adecuada de higiene y estudio.

Es importante que respetes lo que te pide el cuerpo, ya que forzarlo no es una buena manera de prepararte los exámenes. De hecho, dormir bien es uno de los aspectos de cuya importancia ya hablamos en nuestro artículo dedicado al estudio en la universidad, así que te recomendamos que no subestimes este aspecto.

Por tanto, la cuestión no es solo a qué hora estudiar ni qué hacer para no dormir y estudiar. Es más bien determinar qué horario vas a llevar, cómo vas a repartir el tiempo de estudio disponible y cómo vas a aplicar tu metodología de estudio para aprovechar mejor el tiempo del que dispongas.

Tips de estudiantes para estudiar mejor de noche

Con el tiempo, sobre todo cuando se tienen clases por la tarde, es común ver que las noches son más provechosas. “¿Por qué no me puedo dormir?”, “¿Por qué me concentro mejor de noche, si debería estar durmiendo?” y “¿A qué se debe esta hiperactividad?” son preguntas frecuentes entre quienes suelen llevar un horario algo a destiempo.

Cuando se tiene clase en la universidad por la tarde, es muy frecuente que en las horas posteriores la mente siga reteniendo los conceptos más importantes de la clase. Esto puede ayudarte a mejorar los apuntes, cambiarlos, añadir anotaciones dichas por el profesor y, en definitiva, hacer unos apuntes más completos y útiles de cara al estudio.

Crear rutinas de estudio, intercalar días de estudio con días de descanso, optimizar el tiempo mediante la creación de esquemas, tomarte los descansos necesarios durante la jornada, dosificar la intensidad de los repasos y hacer caso a las señales de agotamiento del cuerpo es una de las mejores maneras de hacer que el tiempo de estudio sea más útil, aumentando las posibilidades de aprobar con nota el examen.

Ten en cuenta que estos consejos son especialmente útiles en épocas de exámenes, cuando las fechas pueden no serte propicias y aglutinar en una semana varias evaluaciones. Eso no solamente exigirá una capacidad organizativa mayor, sino que te será de vital importancia seguir rutinas para que el cuerpo pueda descansar al tiempo que haces un aprovechamiento del tiempo mucho más alto y eficiente.