Con este curioso nombre se ha bautizado a una de las más eficaces técnicas para optimizar el tiempo de estudio. La técnica Pomodoro fue creada por Francesco Cirillo, un estudiante italiano que, tras el primer año de universidad, se dio cuenta de que el nivel de extenuación al que estaba expuesto su cerebro le impedía aprovechar el tiempo de estudio.

¿No sabes qué es la técnica de Pomodoro? Lo primero que debes saber es que con el método Pomodoro creó una técnica que ha sido reconocida por su eficacia a nivel mundial, y actualmente es el principal instrumento de estudio para preparar oposiciones en muchos países. ¿En qué consiste exactamente la técnica de estudio Pomodoro? ¿De dónde viene ese nombre? ¿Cómo se estructura el tiempo en ella? Te contamos todo lo que necesitas saber acerca del método de estudio Pomodoro para que tú también puedas recurrir a él.

¿En qué consiste la técnica Pomodoro?

La técnica Pomodoro es un método de estudio cuya premisa es dividir los intervalos de estudio e intercalarlos con breves periodos de descanso para relajar la mente. El método Pomodoro para estudiar dista de las tan arraigadas sesiones maratonianas de estudio, que acaban siendo inútiles al exponer al cerebro a un cansancio constante y un deterioro acelerado que le impiden rendir al máximo de su capacidad.

La idea del método Pomodoro es la de crear periodos de tiempo cortos de trabajo intenso (de 25 minutos, por ejemplo) y dejar 5 minutos de descanso entre cada uno. De esta manera, lo que se hace es dar al cerebro un estímulo para trabajar duro y dar lo mejor de sí, sabiendo que hay una recompensa cercana que puedes alcanzar con un poco más de trabajo.

Francesco Cirillo empezó a utilizar este método con un temporizador de cocina con forma de tomate (de ahí el nombre; en italiano, tomate se dice pomodoro) y los resultados empezaron a notarse: su rendimiento había aumentado, su cerebro descansaba en pequeños intervalos y se encontraba más motivado al ver que descansando más y acotando los periodos de trabajo su eficiencia había aumentado.

Por cada tres o cuatro pomodoros se hace un descanso más prolongado, de una media hora más o menos, para dejar que el cerebro asimile todo el trabajo llevado a cabo. Se trata de una técnica que ayudó a Francesco en su momento y ha sido utilizada por muchas personas que han estudiado oposiciones, haciendo que el método de estudio Pomodoro se convierta en la mejor manera de dividir el trabajo y sacar el máximo rendimiento al tiempo.

Ventajas de utilizar el método Pomodoro

¿Qué es lo que hace a la técnica de Pomodoro ser tan eficaz? La gestión del tiempo en pequeños intervalos y las continuas recompensas en forma de descansos intermitentes crean en el cerebro la sensación de distensión cuando, en realidad, se está rindiendo más que de cualquier otra forma. Por eso el método Pomodoro es tan recomendado en academias de oposiciones, donde es necesario estudiar una ingente cantidad de datos para aspirar al aprobado en el examen.

Mantiene las distracciones a raya

Una de las ventajas de apostar por el método de estudio Pomodoro es que, al acotar las franjas de estudio en pequeños intervalos de 25 minutos, no hay tiempo para las distracciones. Se exprime cada minuto como si fuera el último en vistas de que hay un pequeño descanso cercano. Una técnica que es utilizada también en el deporte y que permite alcanzar el máximo potencial.

Con esto lo que se consigue es maximizar la eficiencia y aumentar la concentración, haciendo que el rendimiento sea sensiblemente superior con el método Pomodoro para estudiar que con cualquier otra técnica.

Te hace más responsable

Ahora que conoces algo más la técnica Pomodoro y cómo funciona, no te extrañará saber que haga aumentar la responsabilidad. Y no tanto por el cambio de técnica, sino porque con unos plazos tan cortos cualquier pérdida de tiempo sale realmente cara.

Además, lo que consigue la técnica Pomodoro es que se exprima cada segundo teniendo en cuenta que hay una pequeña recompensa en poco tiempo, aumentando la motivación. Y es que, con lo intensa que es la técnica de Pomodoro, si no hubiese pequeños intervalos de tiempo de descanso se caería en precisamente lo que se pretende evitar: el más absoluto agotamiento mental.

Disminuye el dolor de espalda

Parece una tontería, pero otro de los efectos beneficiosos de seguir el método Pomodoro para estudiar es que reduce la probabilidad de sufrir una lesión de gravedad en los músculos de la espalda. Esto sucede porque los intervalos de tiempo están muy delimitados (de hecho, se usa un cronómetro) y cada menos de media hora te obliga a moverte.

Para que la técnica Pomodoro sea 100% efectiva, es vital que el espacio de descanso sea otro diferente del de estudio. De esta manera, podrás moverte con mayor libertad y el cerebro obtendrá el descanso que merece, haciendo que tus músculos se reactiven y la circulación sanguínea vuelva a fluir.

Mantén la motivación y respeta los tiempos

La técnica de estudio Pomodoro utiliza estrictas franjas de tiempo y estas deben ser respetadas, sobre todo en los compases finales del estudio. Es común que al ver el final se caiga en una dinámica de híper motivación que en realidad no da un buen resultado, ya que saca al cuerpo y la mente de la rutina.

Sí, quizá lo inflexible que es la técnica de Pomodoro con esto de los tiempos eche para atrás a más de uno, pero todo es en pro de la estabilidad y de evitar cambios de rutinas que no sientan nada bien a la mente. Por tanto, ten siempre presente que, aunque creas que por saltarte un descanso o hacer una sesión más larga estás avanzando más, en realidad estás tirando por la borda todo el esfuerzo hecho hasta ahora.

Es mejor ser prudente y mantenerse fiel a una metodología de estudio clara, que ir cambiando en según qué fase estés. Y, por si lo estás sugiriendo: sí, por probar sí pierdes algo. La técnica de estudio Pomodoro ha demostrado ser eficaz cuando ha alcanzado una fase de crucero, de total estabilidad, y por eso es necesario que respetes los tiempos al principio y al final de los periodos de examen.

Una vez aprendidos los fundamentos de este método y ahora que conoces algo más de la técnica Pomodoro, cómo funciona y por qué reglas básicas se rige, quizá sea hora de que te animes a probar. Los cambios nunca sientan bien a la mente, eso tenlo claro, y vas a necesitar un tiempo de adaptación para que este método funcione a la perfección. Pero intentarlo valdrá la pena, y podrás alcanzar tus metas en menos tiempo y de una manera mucho más eficiente.

Es cuestión de tiempo que lo sepas todo acerca de la técnica Pomodoro: cómo funciona, cómo adaptar los descansos a los “pomodoros” y cada cuántos intervalos hacer un descanso de mayor longitud. Todos estos aspectos podrán ser personalizados con el tiempo con el fin de que la técnica Pomodoro te sea 100% efectiva en tus sesiones de estudio, pero date tiempo y conócela primero. ¡Verás como la prueba merece la pena!