Si has llegado hasta la universidad te habrás dado cuenta que sacar buenas notas no tiene nada que ver con la carga de esfuerzo que eres capaz de soportar, sino en tu capacidad para racionar tus mejores técnicas de estudio en función del tiempo del que dispones. En ocasiones, sobre todo al cambiar de etapa, es necesario rediseñar las estrategias de estudio antes de que den comienzo los periodos de exámenes para maximizar tus posibilidades de aprobar con nota en primera convocatoria.

Pero la formación universitaria no tiene por qué ser un camino de rosas. De hecho, está pensada para no serlo. Te espera un camino de aprendizaje y perseverancia en el que te podemos echar un cable a la hora de encontrar las mejores técnicas de estudio para la universidad.

La metodología de estudio, clave para aprobar en la universidad

Durante el Bachillerato seguro que has visto cómo tus técnicas de estudio cambiaban o te servían de poco, en especial al pasar a segundo. De hecho, para aprobar las PAU es necesario que des una vuelta a tus técnicas para estudiar con el fin de que tus exámenes de acceso a la universidad sean un éxito. En la universidad, los trabajos y los exámenes consisten en razonar, pensar y manejar datos para dar forma a un discurso lógico y coherente, y no tanto en memorizar informaciones de manera selectiva.

No obstante, esto no quiere decir que debas desterrar la retención de conocimientos de tus técnicas de estudio, pero sí que es conveniente que apliques la memorización a tus técnicas de estudio de una manera distinta. Pero, ¿cuáles son las técnicas para estudiar más efectivas y cómo saber si se trata de la mecánica adecuada?

No existe otro método más que el ensayo y error para comprobar si tus técnicas para estudiar han sido las correctas. Aunque a veces basta con aplicar ciertas técnicas de concentración para estudiar en casa y mejorar el rendimiento, en ocasiones es necesario encontrar otro lugar para rendir al máximo y sacar todo tu potencial.

Una de las mejores técnicas de estudio para retener información es aplicar reglas mnemotécnicas para, por ejemplo, crear una palabra a partir de la primera sílaba de cada dato, una de las técnicas de estudio más eficaces cuando es necesario manejar con soltura datos complejos. En cambio, en ocasiones es más conveniente recurrir a técnicas de estudio que opten por maximizar la capacidad organizativa del estudiante. En este sentido, optar por la técnica de estudio pomodoro puede ser lo que te salve del suspenso.

La técnica pomodoro, de las más efectivas para mejorar el reparto del tiempo

Pero, ¿de verdad a veces es solo cuestión de repensar la manera de estudiar? Sí, totalmente, y es muy conveniente que intentes dejar claras las bases de tu metodología antes de empezar a piñón con una asignatura.

En caso de que te veas obligado a memorizar informaciones muy diferentes en un mismo espacio de tiempo, algo común cuando las fechas de exámenes caen en intervalos de tiempo muy próximos, una de las mejores bazas del estudiante es echar mano de la técnica de estudio pomodoro.

Antes de reconsiderar cambiar las técnicas de estudio en la universidad, piensa cuáles son los fundamentos que te han ido bien durante los últimos años y quédate con eso. Aunque cambies la manera de estudiar, las técnicas para estudiar que utilices en la universidad tienen que ser fieles a tu estilo y estar adaptadas a ti, no al revés. La técnica de estudio pomodoro ha demostrado ser muy útil en estudiantes universitarios de cualquier titulación, al proponer dividir la carga de trabajo en intervalos de tiempo idénticos para hacer un reparto equitativo de los recursos por asignatura. Esto no solo maximiza la eficacia de cada sesión, sino que permite asociar determinados conocimientos a un momento del día específico, mejorando la retención de datos concretos.

Por este motivo, la técnica pomodoro ha sido considerada por muchos como uno de los mayores exponentes para fomentar la memorización en las técnicas de estudio, siendo una herramienta fundamental para cientos de estudiantes de cada promoción.

Eficacia por encima de exigencia

Un aspecto primordial que todo estudiante universitario debe conocer es que las técnicas de estudio en la universidad deben maximizar la eficiencia del estudiante por encima de la carga de estrés originada por su actividad. De hecho, casi todos los estudiantes que fallan en una época de exámenes de manera constante y han visto empeorar su rendimiento académico se han visto obligados a modificar sus métodos de aprendizaje tras preguntarte cuáles son las técnicas para estudiar más efectivas para su curso.

Además, cada grado y máster dispone de unas características que influyen de manera irremediable tanto en las técnicas de concentración para estudiar como en el camino a seguir para evaluar el grado de conocimientos del alumno. Adaptar las técnicas de estudio en la universidad en función de la titulación es elemental para garantizar una metodología provechosa y útil que permita al estudiante alcanzar el éxito en sus calificaciones.

Aunque la memorización no sea un problema a estas alturas de tu vida académica, ten en cuenta que tu cerebro debe estar entrenado. En caso de sufrir dificultades para avanzar en tus estudios, puedes recurrir a un equipo de coaches especializados en técnicas de estudio para retener información, aunque su actividad está más relacionada con trastornos conductuales y de la memoria.

La memorización en las técnicas de estudio es un aspecto fundamental, pero no es el único. Sí, en el examen tendrás que recordar los datos de tus apuntes y manuales para aprobar, pero la clave no es el qué, sino el cómo. Las técnicas de estudio para retener información hacen hincapié en este aspecto, y es que es fundamental que tu cerebro encuentre estímulos que le permitan recordar la información absorbida durante las sesiones de estudio.

Por este motivo, es fundamental relacionar las técnicas de concentración para estudiar con estímulos que sirvan de apoyo para fomentar la retención de datos. Algunas de las técnicas de estudio para retener información son las técnicas mnemotécnicas usando iniciales o sílabas, crear relaciones alfabéticas o asociar un dato con un determinado objeto. Cuáles son las técnicas para estudiar con mayor índice de éxito es una cuestión que no tiene una sola respuesta, ya que influyen factores como la titulación, la capacidad del estudiante o la dedicación del mismo para exprimir todo el potencial de estas técnicas de estudio.