A veces resulta prácticamente imposible concentrarnos cuando queremos estudiar y no hay manera de memorizar e interiorizar los contenidos que entrarán en nuestro examen. Muchas veces los problemas tienen su origen en las distracciones del exterior, aunque otras veces somos nosotros mismos quienes estamos interfiriendo en el estudio sin darnos cuenta —realizando acciones como la de mirar las notificaciones del teléfono—.

Por eso, en este artículo queremos ayudarte con varios trucos para que puedas aprender cómo estudiar mejor y sacar unas notazas en la universidad. Estos trucos responden, así mismo, a cómo concentrarse mejor, a cómo estudiar rápido y a qué es exactamente lo que se debe hacer.

¡Sigue leyendo para más información!

Trucos para estudiar

Los trucos para estudiar son fundamentales para cualquier estudiante que quiere aplicarse y sacar buenas notas, así como para los estudiantes que necesitan cambiar su estrategia para conseguir que los contenidos sean memorizados más rápidamente. Es decir, nos ayudan a saber cómo estudiar rápido y cómo concentrarse para estudiar más fácilmente. Para saber cómo estudiar mejor, sigue estos trucos:

Duerme bien

Empezamos por dormir bien porque esto es lo más básico si queremos que nuestro rendimiento sea óptimo. Que sí, sabemos que habrá noches que tengas que acostarte más tarde —o personas que estudian mejor por la noche—, pero debes saber que los contenidos se memorizan y se integran más rápidamente si en el momento de estudiar no estamos cansados y si nos dedicamos las horas necesarias de sueño para que nuestra mente pueda registrarlos, según los últimos estudios publicados. Por supuesto, asegúrate de dormir adecuadamente la noche antes del examen.

Crea una rutina

Cuando hablamos de crear una rutina nos referimos a establecer un horario y fijar unos objetivos que debemos cumplir cada día. Es una forma de responder a cómo estudiar mejor ya que todos sabemos lo que ocurre cuando dejamos el estudio a la improvisación o al acabar de hacer otras tareas. Al final, se trata de la implicación de cada estudiante. Si no te dedicas a estudiar cada día, al menos crea la rutina cuando tengas conocimiento de la fecha de uno o de varios exámenes. Te garantizamos que esta te ayudará mucho, ¡y no solo a aprobar, sino a sacar notazas!

Elige un espacio adecuado para estudiar

Tan importante como descansar bien es encontrar un lugar donde poder estudiar sin distracciones. Hay personas que, sea por el motivo que sea, no pueden concentrarse al estudiar en casa o avanzan a pasos de caracol. Existen muchos espacios públicos que pueden utilizarse para estudiar, como son las bibliotecas o las salas de estudio, incluso en las cafeterías para estudiantes. Si tu intención es estudiar en casa, lo más recomendado es que en la habitación o sala haya las menores distracciones posibles.

Evita las distracciones

Fundamental para responder a cómo concentrarse para estudiar. Sumado a todo lo que explicábamos hasta ahora, algo que resulta fundamental para que el estudio sea más productivo y puedas aprender más rápidamente tus extensos temarios de biología o de historia es evitar las distracciones. Esto implica que desconectes de tu teléfono móvil. Nuestra recomendación es que lo coloques en modo avión o que apagues los datos para evitar distraerte con las notificaciones en redes sociales o en WhatsApp. Evita, así mismo, otras distracciones como la televisión —aunque no la estés mirando, no la dejes encendida mientras estés estudiando—.

Bebe agua

Tener una botella de agua a mano siempre ayuda cuando estamos estudiando. Lo recomendado, según los especialistas, es que bebas pequeños sorbos cada 20 o 30 minutos. Ello ayuda a mantener la atención y a activar la memoria, además de hidratarte —teniendo en cuenta que durante la rutina de estudio solemos consumir muchos estimulantes como las bebidas energéticas o el café que pueden llevar a la deshidratación—.

Prepara el material de estudio

Aunque parezca obvio hay muchos estudiantes universitarios que no lo hacen. Y es que, si no te preparas adecuadamente el material de estudio, lo que ocurrirá es que cuando tengas que buscar algo que no tienes acabes levantándote a por él. Esto ocasiona una gran distracción y, en muchas ocasiones, que se nos pierda el hilo, por lo que no conseguirás poner solución a tu problema de cómo estudiar rápido.

Usa el aprendizaje significativo

El aprendizaje significativo es aquel que te permite relacionar la información que estás recibiendo cuando estudias con un contexto familiar o con ejemplos que te resultan más conocidos. Por ejemplo, una fecha que coincide con tu cumpleaños o el de un amigo/a. Lo que tienes que hacer es relacionar la información con este tipo de episodios y reformularla con tus propias palabras. Ello resulta clave para responder de manera general a cómo estudiar mejor. Así mismo, huye siempre que puedas del aprendizaje literal o de la memorización lineal. Está comprobado que memorizar los contenidos tal y como aparecen en el libro es un proceso mucho más tedioso y complicado —además, la información no suele ser retenida y a los pocos días acaba olvidándose—. Utiliza similitudes y diferencias entre los conceptos, has que el estudio se convierta en una práctica mucho más personal e íntima.

Haz esquemas y resúmenes

Los esquemas y los resúmenes ayudan mucho a memorizar las cosas. Es uno de los trucos para estudiar básicos si queremos sacar buenas notas, aparte —por supuesto— del típico subrayado. No se trata de resumir todo el temario o temarios. Sino, más bien, aquellos que te crean más conflictos. Mientras haces los resúmenes y los esquemas lograrás que la información sea mejor interiorizada. Además, siempre podrás consultar la información en un momento —en caso de que necesites repasar—.

Haz pausas

Después de estar un rato estudiando la cabeza acaba saturándose. Esto no significa que no seas capaz de continuar estudiando, pero lo harás de manera mucho más lenta —igual que cuando corres una maratón y en los últimos minutos de la carrera la velocidad disminuye a pequeños pasitos—. Lo que tienes que hacer es fijar pautas cada 30 minutos. La efectividad de esto ha quedado demostrado en varias investigaciones y estudios sobre los procesos atencionales, así como sobre el rendimiento de estudio.

Practica la lección

Por último, no te olvides de practicar la sesión. Lo recomendado es que lo hagas con otros compañeros y compañeras de la universidad. Además, ello os servirá a ambos, de manera que podréis repasar de manera conjunta y resolver las dudas que os puedan ir surgiendo en conjunto.