En la mayoría de los países los estudiantes de cualquier carrera universitaria deben realizar un Trabajo de Fin de Grado (TFG). Este es el último requisito académico para graduarse, por lo cual su elaboración produce tensiones y puede resultar complicado. Entendiendo esto, algunos alumnos caen en la tentación de realizar el indeseable “copia y pega”, el cual puede acarrear severas sanciones académicas.

Una de las características más importantes del TFG es su originalidad, al generar un aporte innovador sobre un tema de investigación. Así que los docentes acostumbran a utilizar un detector de plagio para TFGs, a fin de determinar si la tesis de un estudiante es una copia o no. De hecho, la mayoría de las universidades españolas utilizan avanzados programas informáticos para detectar plagios en los trabajos de Grado de sus estudiantes.

Un detector de plagio es un programa informático diseñado con el objetivo de identificar la reproducción de textos científicos. Es decir, compara el contenido de un texto con cientos de trabajos escritos por diversos autores sobre el mismo tema. Para esto, utiliza como base de datos las tesis o artículos científicos publicados en medios de divulgación de universidades y centros de investigación.

¿Qué se considera plagio en un TFG?

antiplagio

Es importante aclarar que plagio es la reproducción de partes de un texto escrito por otro autor en el TFG sin evidenciar su autoría. Este se considera un “delito académico” que puede traer como consecuencia reprobar la tesis y hasta la suspensión del estudiante. De manera que, no citar debidamente a las fuentes bibliográficas es lo que se considera plagio en un TFG.

Igualmente califica como plagio parafrasear oraciones, planteando la misma idea de otro autor solo cambiando algunas palabras. Por esto, la estrategia para no cometer plagio es usar comillas para destacar las ideas de otros autores utilizadas en el TFG. Es decir, respetar el derecho de autor que es el fundamento legal de los programas detectores de plagio.

Ahora bien, no basta con citar adecuadamente a las fuentes en un TFG, sino agregar valor con interpretaciones propias. En todo caso, es importante leer las ideas de las fuentes, analizarlas y exponer las reflexiones propias sobre el tema que fundamentan el trabajo de investigación. Las distintas formas de reproducción es lo que permite a un software detectar plagio en un TFG.

Todo detector de plagio para TFGs basa su estrategia de búsqueda no solo en la reproducción exacta de párrafos, también en la forma de construir oraciones y frases. La manera de construir el texto es conocida como la huella literaria de un autor. En consecuencia, la mejor forma de superar al detector de plagio utilizado por el docente para evaluar la originalidad de un TFG es plantear las ideas con un lenguaje propio.

Por otra parte, aunque el parafraseo es una técnica para aprender a construir textos, esta no es admisible en los TFGs. Por lo tanto, los programas de detección de plagio son capaces de identificar las partes de un texto que han sido levemente modificadas. Estas son resaltadas y valoradas mediante un porcentaje y también son consideradas como plagio.

De allí que, el programa antiplagio expresa el resultado de la evaluación de un TFG en un porcentaje total, desglosado en porcentajes parciales. Es decir, determina el porcentaje de reproducción exacta de un texto sin comillas, la reproducción exacta entre comillas y la posiblemente parafraseada. Estos criterios orientan a los docentes para evaluar el plagio de un TFG.

Se entiende que los docentes consideran como plagio las frases no citadas entre comillas utilizadas como propias por el autor del TFG. Por otro lado, no califican como plagio las partes reproducidas de otro autor debidamente destacadas entre comillas. De esta forma el detector de plagio de TFG se convierte en un recurso imprescindible para determinar la legitimidad real del mismo.

¿Se puede superar el límite permitido de plagio por accidente?

¿Se puede superar el limite permitido de plagio por accidente 1

 

Aunque más del 90 % de las universidades europeas reprueban el plagio en las tesis, se reconoce que puede existir margen de error en los softwares antiplagio. De allí que se considere aceptable que un TFG tenga hasta un 15 % de plagio, el cual se identifica como “plagio por accidente”. Después de todo el plagio en un TFG detectado por un programa no discrimina similitudes legítimas en la huella literaria.

Al respecto, puede darse el caso de que un estudiante redacte sus ideas igual que lo hace otro autor, sin haberlo copiado. Pero, un programa de plagio para el TFG no es capaz de distinguir esta situación. Aun así, se considera que dicha similitud en la construcción literaria no debe exceder el 15% del texto. Esto se debe a que, ciertamente existen palabras utilizadas por la mayoría de las personas, pero difícilmente que estas se organizan de la misma forma.

Aunque los softwares antiplagio son comúnmente usados por los docentes, resulta conveniente que el estudiante los utilice para autoevaluar la originalidad de su TFG. Con esto evitaría el plagio involuntario originado por la empatía que despierta determinado autor en su mente induciendo la reproducción inconsciente de sus ideas o frases.

Para quienes se preguntan cómo saber si mi TFG es plagio se recomienda utilizar un detector para ubicar dónde están las reproducciones textuales. Esto permite al estudiante corregir las partes parecidas, poniendo entre comillas las frases de otros autores utilizadas en su trabajo. Asimismo, redactar sus ideas de una forma distinta para que no parezcan copiadas de otros puede ser una buena idea.

En este sentido, es importante conocer que la mayoría de los detectores de plagio destacan en color rojo las partes copiadas textualmente de otros autores. Por el contrario, identifican en color verde las frases textuales debidamente identificadas entre comillas y usan el azul para las partes del texto parafraseadas. Esta discriminación orienta el trabajo de corrección del TFG antes de entregarlo para su evaluación.

Definitivamente, el detector de plagio de TFG es la mejor herramienta para valorar la legitimidad de un texto científico por parte de docentes y estudiantes. Existen diversos softwares antiplagio como Plagscan o Turnitin, los cuales son los más usados por las universidades. No obstante, en la web, también se ofrecen programas para la autoevaluación de textos por parte de los estudiantes.