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La defensa oral del TFG

¿Cómo lucir nuestro trabajo ante el Tribunal?


Al fin, hemos concluido nuestro trabajo, el tutor de la Universidad nos ha dado su visto bueno, lo hemos maquetado y depositado en el repositorio institucional... y llega el momento de hacer valer el resultado ante el Tribunal que otorgará la calificación definitiva a nuestro trabajo.

Sabemos que se trata de un momento fundamental para los estudiantes universitarios. Superar la defensa del TFG o del TFM implica que hemos completado todos los pasos que exige el plan de estudios para obtener la ansiada titulación. Dada su relevancia, es normal que los nervios nos invadan y nos genere inquietud el asegurarnos de que nuestra exposición será un exito. Por ello, desde Universitarios en Apuros, te ofrecemos algunas pautas para que salgas de la cita ante el Tribunal plenamente satisfecho con el resultado.

Entremos en materia.

Bien, ya hemos seleccionado aquellos contenidos más importantes. Partimos de una idea: tenemos que ejercer como guía del Tribunal a lo largo de nuestra exposición. Por tanto, hay que atender fundamentalmente a dos de los elementos del trabajo: los objetivos, tanto principales como secundarios, que nos propusimos al inicio de la investigación, y las conclusiones alcanzadas al término de la misma. Lo que hay que mostrar ante todo es el dominio de la materia, y la coherencia entre el trabajo escrito y la defensa oral que de él ofrezcamos. Como decíamos, aquí conviene hacer valer la capacidad de síntesis, aunque siempre debidamente equilibrada con el contenido de nuestro trabajo.

A menudo, tanto para ayudar a que el Tribunal siga el hilo como para guiarnos nosotros mismos, una buena opción es la de preparar una presentación en diapositivas, en la que incluyamos datos, gráficos, etc., y que apoye visualmente nuestra defensa. También para esta tarea te brindamos nuestro apoyo.


¿De cuánto tiempo dispongo?

Antes de comenzar con nuestra defensa oral, nos habrán informado del número de minutos que se nos conceden para ello. Es habitual que los alumnos encuentren escaso el tiempo concedido: tened en cuenta que, por lo general, los grupos son numerosos, y si cada alumno tuviera una hora para exponer su trabajo las sesiones se harían interminables.

Así que, a la hora de planificar y estructurar la exposición, es crucial que tengamos siempre presente el tiempo del que disponemos, y adaptar el guión a esta circunstancia. Esto exige que sepamos de antemano cuáles son los puntos fundamentales que queremos tratar, y, si conlleva que tengamos que abarcar un contenido amplio, aplicar una buena dosis de síntesis a la preparación de la defensa.


Todavía no me ha quedado claro...
Ten en cuenta que nos movemos en un territorio, como decíamos al principio, desconocido. A menudo es habitual que ni siquiera conozcamos a los profesores que forman parte del Tribunal. No obstante, si tenemos claro qué queremos contar y cómo vamos a hacerlo, es decir, si tenemos una defensa bien preparada y coherente con el trabajo, los miembros del Tribunal a quienes concierne evaluar tu trabajo lo tendrán en cuenta y, cuando bajes de la tarima, podrás acariciar el título con los dedos.

No se nos escapa que la teoría puede estar muy bien, pero que, para cualquier persona sin experiencia en este ámbito, de ahí a la práctica puede encontrarse un abismo. Si es tu caso, no tienes de qué preocuparte, los profesionales de Universitarios en Apuros te acompañan en este proceso de principio a fin, con lo que, una vez terminada la redacción de tu trabajo, podrás seguir contando con ellos para que te asesoren y ayuden a la hora tanto de confeccionar el guion para la defensa como para diseñar la estrategia a seguir cuando llegue el momento de la exposición.